Producción de alimentos: prioridad del Gobierno cubano
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El Presidente Díaz-Canel chequeó esta semana el comportamiento del Programa Alimentario en el país, una prioridad en la agenda de trabajo del Gobierno cubano.
Programa alimentario siembra de arroz

Presidencia Cuba

Cómo acompañar desde la industria y el desarrollo de diferentes programas el propósito de incrementar la producción de alimentos en el país, continúa siendo un tema constante en la gestión del Gobierno cubano. De ahí que en la tarde de este lunes la agenda de trabajo del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, incluyó el análisis de este asunto, con particular énfasis en las acciones que se han realizado para recuperar la industria láctea y los avances que se constatan en el programa arrocero.

Si bien a finales de la década de los 80 se logró impulsar un amplio desarrollo de la industria láctea en el territorio nacional, las cifras de acopio de leche comenzaron a reducirse significativamente a principios de los años 90, en medio de las complejas circunstancias del Periodo Especial y que llevaron a al deterioro de esa industria, explicó Yanosky Calderín González, viceministro de la Industria Alimentaria.

Años después se inició un programa de recuperación de capacidades a partir del cual se pretende, de manera paulatina, revitalizar la industria láctea, que recibe de las provincias de Camagüey, Sancti Spíritus, Villa Clara y Matanzas aproximadamente el 55% de la leche que se produce en el país.

Las inversiones se encaminan en lo fundamental –detalló el Viceministro del MINAL- a la reposición de equipos de refrigeración, sistemas de generación de vapor y medios de transporte, así como a la recuperación de sistemas de aire comprimido y el montaje de compresores de frío, condensadores evaporativos y bancos de hielo.

De igual manera, han sido reparadas 15 de las 31 líneas de yogurt de soya existentes y se han incrementado las capacidades para la producción de quesos, a lo cual se ha unido la preparación y capacitación del personal que se vincula a la producción de alimentos.

No obstante, en el amplio programa de recuperación diseñado aún subsisten problemas como los insuficientes niveles de producción de leche –al cierre del 2018 se acopiaron 432 mil toneladas- para satisfacer las demandas de la industria.

Entre otras acciones que se impone llevar a cabo, el funcionario mencionó la necesidad de aumentar las capacidades de envasado, en cantidad y surtidos, y aprovechar mejor  el suero para la elaboración de diferentes alimentos. Como parte del programa de recuperación, se ha previsto además remodelar el Lácteo de Santa Clara e incluir en otros combinados líneas de producción de mantequilla, de quesos y de helados con envases de diferentes formatos.

El Presidente Díaz-Canel insistió en la necesidad de encadenar esta industria con la producción ganadera, en la cual se debe fomentar una mejor genética e incrementar las variantes de alimento nacional.

Asimismo, instó a seguir estimulando el programa de los maestros queseros y aprovechar las experiencias de diversos productores particulares, como en el caso del queso de cabra, e integrarlos también al quehacer de la economía.

En la jornada de chequeo, donde también estaban presentes el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, y el vicepresidente del Consejo de Ministros, Jorge Luis Tapia Fonseca, se actualizaron cuestiones referidas a la producción de alimentos en el Ministerio de la Agricultura que, entre otros aspectos busca hacer frente a los efectos del cambio climático con la siembra de cultivos más resistentes a la sequía como yuca, plátano burro, quimbombó, calabaza y algunas hortalizas que requieren de poca humedad.

Al referirse a la evolución y sostenibilidad del programa arrocero, el titular del sector, Gustavo Rodríguez Rollero, significó que en él participan 14 empresas de 13 provincias del país y el municipio especial Isla de la Juventud y agrupa a 22 mil 218 productores, de los cuales 20 mil 472 pertenecen al sector cooperativo y campesino.

El Programa Arrocero, estrechamente vinculado a la alimentación del pueblo y a la sustitución de importaciones por este concepto, manifiesta un incremento sostenido en los últimos años, aun cuando se requiere continuar la recuperación y modernización de diversas infraestructuras.

A partir de la proyección diseñada, en el año 2023 se deben lograr unas 450 mil toneladas de arroz y para el 2030 se proyectan 600 mil toneladas, lo cual representa el 86% de la demanda nacional que en la actualidad asciende a 700 mil.

Detalló el Ministro de la Agricultura que hasta la fecha se han ejecutado inversiones fundamentalmente en maquinaria agrícola, implementos, las industrias de secado y molinería, y en el transporte. En la actualidad los trabajos de mejora se han extendido a 11 secaderos de arroz; 9 plantas de beneficio, clasificación y tratamiento de semillas; 17 básculas de 80 toneladas para el pesaje; y 14 bases de almacenamiento de arroz cáscara seco con 38 silos.

Un millón 720 mil 700 toneladas de arroz dedicados al consumo de la población se produjeron desde  el  2012 hasta el pasado año, que al precio de compra en el mercado mundial aprobado en el Programa de Desarrollo Integral del Arroz representan más de 894 millones de dólares y significa para el país un ahorro de una cifra superior a los 242 millones de dólares en los últimos 7 años.

Cifras, que más allá del indiscutible aporte a la sustitución de importaciones y al desarrollo económico del país, impactan también en la cotidianidad de las familias y respaldan la tan necesaria producción de alimentos de factura nacional, donde se aprovechen al máximo nuestras potencialidades.