La Habana y sus quinientos años de ensueños
Nacionales

En una noche de arte y emociones tuvo lugar en la explanada del Capitolio Nacional la Gala 500 Aniversario de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, a la cual asistió el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Gala en el Capitolio de La habana por el 500 Aniversario de la ciudad.

Estudios Revolución

Legendaria y única, mística Habana… Habana de luces y de sombras, de futuro y esperanzas… La Habana tuya, La Habana mía, La Habana nuestra, cumplió este viernes 500 años… y de lujo se vistió el Capitolio Nacional para homenajearla.

A sus pies cobró vida la historia de una ciudad que renace siempre, majestuosamente representada a través de la música, la danza, la poesía y las artes visuales, en un espectáculo cultural al que asistió el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Y porque como una vez dijo el doctor Eusebio Leal, “debemos sentir el orgullo de La Habana no como un orgullo exclusivo ni excluyente, sino como un orgullo que es de todos los cubanos”, La Habana llega a su medio milenio y Cuba entera lo celebra.

Lugares y destinos, canciones y emociones distinguieron la velada cultural que contó con unos cinco mil invitados, entre los cuales estaban también José Ramón Machado Ventura, segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República de Cuba; y otros dirigentes del Partido y el Gobierno.

Composiciones inspiradas en la ciudad, en la belleza de su arquitectura, en la grandeza de su historia, en la magia de su gente, colorearon de luz y emociones la noche que inició con la presentación del Ballet Nacional de Cuba y el Conjunto Folclórico Nacional hasta llevarnos de la mano con magistrales interpretaciones como las de Gerardo Alfonso y su icónica “Sábanas blancas”; también de Eduardo Sosa, Waldo Mendoza, Beatriz Márquez, Liuba María Hevia, Pancho Amat y otros tantos.

Y en una noche de marcado simbolismo, La Habana de amores y cantares llenó su cielo de luces dando paso a un maravillo espectáculo de fuegos artificiales acompañados por la sublime obra musical del pianista y compositor Frank Fernández.

La noche del 500 no es punto final; mucho hay por hacer y celebrar en esta Habana todavía, que en cada nuevo amanecer continúa renaciendo.