Comparecencia ante la Televisión Cubana (11/07/2021)
Nacionales

Comparecencia de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, ante la Televisión Cubana, en el Palacio de la Revolución, el 11 de julio de 2021, “Año 63 de la Revolución”.
Comparecencia especial TV 11/07/2021

Estudios Revolución

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Arleen Rodríguez.-  En este momento nos encontramos en el Palacio de la Revolución.  

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, el compañero Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, dará en breve una información a nuestro pueblo a raíz de determinados eventos que se han suscitado en el día de hoy, que tienen que ver con algo que ya se había estado denunciando del interés de promover en Cuba acciones de protestas, en medio de una situación pandémica-epidémica complicada.  En este minuto acaba de regresar el Primer Secretario del Partido de una visita, de un recorrido por el municipio de San Antonio de los Baños, muy cerca de la capital.

También se encuentran con nosotros el compañero Roberto Morales, el compañero Polanco y  también están con nosotros miembros del Secretariado del Comité Central del Partido, quienes estarán comentando las experiencias de este recorrido.  Como verán, estamos en las condiciones de la llegada de los periodistas que acompañamos en el recorrido por San Antonio al Primer Secretario y a los acompañantes.  Están Talía González y Leticia Martínez.

Le doy la palabra al Presidente para que explique el momento y le dé la información a la población.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Un saludo revolucionario para todo nuestro pueblo.

Lamentablemente tenemos que interrumpir las jornadas dominicales, que con toda nuestra familia se asume para descansar y para compartir, para informarles y compartir con ustedes todo un grupo de elementos sobre sucesos que han estado aconteciendo en el día de hoy que, como explicaba la periodista Arleen, tienen que ver con todo un nivel de provocaciones, sistemático y escalado, que ha estado promoviendo la contrarrevolución en estos días.

¿Qué antecedentes nosotros tenemos de la situación que estamos viviendo?  Hemos sido honestos, hemos sido diáfanos, hemos sido claros y en todos los instantes le hemos estado explicando a nuestro pueblo las complejidades de los momentos actuales.

Recuerdo que hace más de un año y medio, cuando se iniciaba el segundo semestre del año 2019, tuvimos que explicar que íbamos a una coyuntura difícil, y usamos ese término “coyuntura” —que como siempre digo, después tanto se tomó como parte del humor popular— porque hemos permanecido en esa coyuntura durante mucho tiempo, es mucho más de la coyuntura, a partir de todas las señas que estaba dando el Gobierno de los Estados Unidos, encabezado por la administración Trump, con relación a Cuba.

Recuerden que ahí empezaron a recrudecer todo un grupo de medidas restrictivas, de recrudecimiento del bloqueo, la persecución financiera, la persecución energética, con el objetivo de asfixiar la economía de nuestro país, y que esa asfixia provocara ese anhelado deseo que tienen de que se provoque un estallido social en Cuba masivo, que siembre las posibilidades para con toda esa propaganda y todas esas construcciones ideológicas que ellos han hecho, convocar a las llamadas “intervenciones humanitarias” que terminan en intervenciones militares y en injerencias que aplastan los derechos, la soberanía y la independencia de todos los pueblos.

Esa sucesión de medidas ha continuado.  Después vinieron las 243 medidas famosas que todos conocemos y, por último, en los últimos días de esa administración se decide incluir a Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo; una lista totalmente espuria, una lista ilegítima y una lista unilateral, que asumen los Estados Unidos sobre la gracia de que ellos se creen que son la potencia que domina al mundo, que son los emperadores de este mundo.

Lamentablemente, por la falta de dignidad que existe en un grupo de instituciones internacionales y también en una parte importante de algunos países, muchos se someten de golpe a todas estas medidas y a todas estas acciones.  Hay que reconocer que otros no permiten que se les imponga, pero también se ven limitados por el alcance extraterritorial que tienen las mismas, y eso acrecentó más todas estas limitaciones, todas estas restricciones que, sobre todo, implicaron que al país se le cortaran de inmediato sus principales fuentes de ingreso de divisa, estoy hablando del turismo, de los viajes de cubanos y americanos a nuestro país, de las remesas que tanto esperan familias cubanas de sus familiares de los Estados Unidos.  Se hizo un plan tremendo de desacreditación de las brigadas médicas cubanas y por esa colaboración médica, además de la colaboración solidaria que presta Cuba por esa colaboración médica, también se ingresaba una parte importante de divisa.

Todo esto fue provocando una situación de desabastecimiento en el país, desabastecimiento de alimentos, desabastecimiento de medicamentos, desabastecimiento de materias primas e insumos para desarrollar nuestros procesos económicos y productivos que, a la vez, tributan a las exportaciones y a la vez tributan a los abastecimientos del pueblo.  Por lo tanto, aquí están cortados dos importantes elementos: la capacidad de exportar y de recibir divisas para importar e invertir y la capacidad desde los procesos productivos de poder desarrollar todo un grupo de bienes y servicios para nuestra población; limitaciones en el combustible, limitaciones en piezas de repuesto.  Todo esto ha provocado un grupo de insatisfacciones, ha acrecentado problemas acumulados que no hemos podido resolver y que venían desde el Periodo Especial, y a todo esto se ha sumado una feroz campaña mediática de desacreditación, como parte de la llamada Guerra No Convencional, que trata por una parte de fracturar la unidad entre Partido, Gobierno, Estado y pueblo, que trata de poner al Gobierno como insuficiente e incapaz de proporcionar bienestar al pueblo cubano, y que pretende enarbolar que desde una posición del Gobierno de los Estados Unidos “muy preocupado” por ese pueblo al que tienen bloqueado injustamente, es por donde se puede aspirar a la esperanza, al desarrollo y al progreso de un país como el nuestro.

Esas son consabidas recetas hipócritas, discursos de doble rasero, que los conocemos muy bien en toda la historia de los Estados Unidos hacia Cuba.  Conocemos cómo intervinieron en nuestro país, cómo se apropiaron de nuestra isla en el año 1902, cómo mantuvieron una dominación de nuestra isla en la etapa de la seudorrepública y cómo esos intereses fueron golpeados por la Revolución Cubana en su triunfo.  Y les ha molestado mucho durante 60 años el ejemplo de la Revolución Cubana, y constantemente han estado arreciando, han aplicado un bloqueo injusto, criminal, cruel, recrudecido, ahora peor, en condiciones de pandemia, y ahí está la perversidad manifiesta, la maldad de todas esas intenciones; bloqueo y acciones restrictivas que nunca han tomado contra ningún otro país ni contra los que ellos consideran sus principales enemigos.  Por lo tanto, ha sido una labor y una política de saña contra una pequeña isla que solo aspira a defender su independencia, su soberanía, y construir con autodeterminación su sociedad de acuerdo a los principios que más de un 86 % ha aprobado, ha apoyado en el ejercicio amplio y democrático que sostuvimos hace algunos años para aprobar la actual Constitución de la República de Cuba.

En medio de esas condiciones viene la pandemia, una pandemia que no ha afectado solo a Cuba, una pandemia que ha afectado a todo el mundo, ha afectado también a los Estados Unidos, ha afectado a los países ricos. 

Hay que decir que Estados Unidos y todos esos países ricos no tuvieron toda la capacidad para enfrentar los efectos de esta pandemia en sus inicios, y en muchos de esos países del primer mundo, con muchas más riquezas, colapsaron los sistemas de salud, colapsaron las salas de terapia intensiva.  Los pobres fueron desfavorecidos, porque no existen políticas públicas orientadas al pueblo para su salvación, y tienen indicadores con relación al enfrentamiento a la pandemia que tienen peores resultados que los de Cuba en muchos casos, y a nosotros nos afectó esa pandemia.

Y en medio de todas estas restricciones, con las reservas que ha creado el país, con lo poco que teníamos en el país, con lo poco que hemos podido adquirir en este año y medio tan duro, es que hemos enfrentado todos estos retos y todos estos desafíos, y lo hemos hecho con valentía, lo hemos hecho con coraje, lo hemos hecho sin claudicar y, sobre todo, lo hemos hecho compartiendo entre todos lo poco que tenemos, y no solo lo hemos compartido con Cuba, lo hemos compartido también con el mundo, porque ahí está el ejemplo de las brigadas internacionalistas del Contingente “Henry Reeve” que han ido a un grupo de lugares que también fueron afectados brutalmente por la pandemia.

Y así fuimos avanzando, fuimos controlando brotes y rebrotes con una capacidad tremenda de sacrificio de nuestro pueblo, de nuestros científicos, de nuestro personal de la Salud, de casi todo el país involucrado en esto.  Se han creado cinco candidatos vacunales, ya uno de ellos es reconocido como vacuna y es la primera vacuna latinoamericana; ya Cuba está vacunando a su población, y este es un proceso que toma tiempo, hay que producir las vacunas; pero nosotros tenemos en estos momentos una de las razones de vacunación más alta del mundo y en pocas semanas hemos llegado a porcentajes por encima del veintitantos por ciento de vacunación de la población, y ese proceso continúa.   

Ahora, en los últimos meses han empezado a circular las cepas que son más agresivas, cepas que provocan más transmisión de la enfermedad, y en medio de esa situación entonces empiezan a aparecer un grupo de complicaciones: en primer lugar, los casos ocurren con una velocidad y con una acumulación que supera las capacidades que hemos podido crear para atender en instituciones estatales a estos casos.  Por otra parte, hemos tenido que acudir a abrir capacidades en otros centros; al abrir más centros, a los cuales también tenemos que darles una prioridad energética y tener estos problemas energéticos acumulados que nos han provocado apagones, la cantidad de circuitos que tenemos que proteger para que se atiendan los pacientes de COVID-19 son más, por lo tanto, la cantidad de circuitos que quedan con posibilidades de hacer apagones molestos, pero necesarios ahora, porque tenemos que reestablecer nuestras capacidades de generación eléctrica, al ser menos entonces, realmente, tienen una carga.  Eso se ha producido en estos días y ha provocado también irritación, incomprensión, preocupaciones y afectaciones a la población.

Al tener más enfermos, hay más consumo de medicamentos, y también nuestras reservas de medicamentos se van agotando, las posibilidades de adquirirlos son muy difíciles, y en medio de todo esto seguimos con voluntades, seguimos pensando en todos, seguimos trabajando para todos.

Ahora tenemos que ir a la experiencia del ingreso domiciliario ante la falta de capacidades en un grupo de provincias, y hemos tenido entonces que convocar a las familias para que tengan una participación más directa, más responsable, y uno no se cansa de admirar, en medio de toda esta situación, esa capacidad de resistencia creativa que tiene nuestro pueblo, y cómo con esa capacidad de resistencia creativa, con esos valores, si los acompañamos de responsabilidad, de unidad, de acción, nosotros en el menor tiempo posible, con vacunación y con comportamiento responsable, cumpliendo las medidas higiénico-sanitarias, el aislamiento social y el distanciamiento físico, saldremos más temprano que tarde de este pico pandémico, que no es solo un caso cubano; Cuba lo que logró fue postergarlo en el tiempo con todo lo que hicimos, y también en el menor tiempo lo estaremos superando.  Y así es como hemos estado en estos días moviéndonos por las provincias para ratificar y para puntualizar todas las estrategias de enfrentamiento a la pandemia.

Entonces, de manera muy cobarde, muy sutil, muy oportunista, muy perversa, a partir de situaciones más complicadas que hemos tenido en provincias como Matanzas y Ciego de Ávila, estos que siempre han apoyado el bloqueo, los que se han servido como mercenarios y lacayos del imperio yanqui, empiezan ahora a aparecer con doctrinas de intervención humanitaria, de corredor humanitario —que todos sabemos adonde conducen— para fortalecer el criterio de que el Gobierno cubano no es capaz de salir de esta situación, como si ellos estuvieran tan interesados porque se resolvieran los problemas de salud de nuestro pueblo.

Si quieren tener un gesto con Cuba, si quieren de verdad preocuparse por el pueblo, si quieren que se resuelvan los problemas de Cuba, abran el bloqueo y vamos a ver a cómo tocamos. ¿Por qué no lo hacen? ¿Por qué no tienen valor para abrir el bloqueo? ¿Qué fundamento legal? ¿Qué fundamento moral sostiene que un gobierno extranjero le pueda aplicar esa política a un país pequeño, en medio, además, de situaciones tan adversas?  ¿Eso no es genocidio? ¿Eso no es un crimen de lesa humanidad? ¿Y los que se prestan a ello a qué se están prestando?

Entonces, enarbolan criterios de que nosotros somos una dictadura, una dictadura que se preocupa por darle a toda su población salud, que trata de buscar bienestar para todos, que en medio de esta situación es capaz de tener programas y políticas públicas en función de todo, que está aspirando a vacunar a todos con una vacuna cubana, porque sabíamos que nadie nos iba a vender vacunas, no teníamos dinero para ir al mercado internacional a comprar vacunas. ¡Qué dictadura más extraña!

Ahora vociferan que somos asesinos. ¿Dónde están los asesinados en Cuba? ¿Dónde están los desaparecidos en Cuba? ¿Por qué los otros países que han sufrido estos eventos de picos pandémicos no fueron en la prensa atacados y a esos no se les puso como solución la intervención humanitaria ni se les armaron estas campañas de descrédito que tratan de armar contra nosotros?

Creo que la vida, la historia, los hechos demuestran qué está detrás de todo esto, que es asfixiarnos y acabar con la Revolución, y para eso están tratando de desalentar a nuestro pueblo, de confundir a nuestro pueblo.  

Y cuando la gente está en situaciones severas como las que estamos viviendo, entonces ocurren hechos como los que vimos hoy en San Antonio de los Baños.  En San Antonio de los Baños un grupo de personas se agrupó en uno de los parques más céntricos de la ciudad para protestar, para reclamar. ¿Quiénes componían ese grupo? Lo componían personas de pueblo que tienen necesidades, que están viviendo parte de estas carencias, de estas dificultades; lo hicieron también personas revolucionarias que pueden estar confundidas o que pueden no tener todos los argumentos o que también están expresando estas insatisfacciones; pero esos dos grupos de personas lo hacían de una manera distinta y buscaban un argumento, buscaban una explicación y pedían una explicación, y lo primero que te decían: “yo soy revolucionario, yo apoyo a la Revolución”.

Pero esto estaba encabezado por un núcleo de manipuladores que sí se están prestando a los designios de esas campañas que salieron en las redes sociales, las famosas SOS Matanzas o SOS Cuba, el llamado al cacerolazo que están haciendo hace varios días para que en varias ciudades de Cuba hubiera manifestaciones de este tipo y existieran disturbios sociales.  Eso es muy criminal, es muy cruel en medio de este momento en que tenemos que lograr que la gente esté en las casas, que la gente esté recogida, que la gente esté protegiéndose.

Y con la moral que da la Revolución, los revolucionarios de San Antonio de los Baños, las autoridades de la provincia y un grupo de compañeros de la Dirección del país nos presentamos en San Antonio de los Baños.  Esa masa de revolucionarios se enfrentó a los contrarrevolucionarios, y hablamos con los revolucionarios, incluso con algunos que pueden ser no revolucionarios, pero que estaban pidiendo argumentaciones, y después marchamos por el pueblo y recorrimos el pueblo para demostrar que: ¡En Cuba las calles son de los revolucionarios!

Mientras eso está ocurriendo sabemos que hay otras ciudades del país, o localidades, porque realmente son grupos de personas en determinadas calles, en determinadas plazas donde se han concentrado, movidas también por esos propósitos tan malsanos.  

Y estoy dando esta información para ratificar que en Cuba las calles son de los revolucionarios, que el Gobierno cubano, el Estado cubano encabezado por el Partido tiene toda la voluntad política para discutir, para argumentar, para reconocer los problemas que tenemos, pero para participar también con nuestro pueblo, al cual le damos espacio en la solución de esos problemas, pero reconociendo cuál es la verdadera causa o la causa fundamental de nuestros problemas, sin dejarnos confundir.

Los que están alentado a que haya manifestaciones en Cuba, no quieren para Cuba un bien de salud.

Recuerden que sus principios, su modelo es el modelo neoliberal, es la privatización de los servicios de salud, es la privatización de los servicios médicos, es la privatización de la educación, es que cada cual se salve como pueda, que puedan acudir a la salud los que tengan dinero.

Nosotros no vamos a entregar la soberanía, ni la independencia del pueblo, ni la libertad de esta nación.  Aquí también ratifico que hay muchos revolucionarios en este país, en este pueblo, que estamos dispuestos a dar la vida, y eso no es por consigna, eso es por convicción: ¡Tienen que pasar por encima de nuestros cadáveres si quieren enfrentar a la Revolución!  ¡Estamos dispuestos a todo, y estaremos en las calles combatiendo!

Sabemos que se están orquestando incidentes de este tipo; sabemos que en estos momentos también hay masas revolucionarias en las calles de La Habana enfrentando a elementos contrarrevolucionarios.  Separamos a los revolucionarios que puedan estar confundidos, separamos a los habitantes de Cuba que puedan tener determinadas preocupaciones, pero no vamos a admitir que ningún contrarrevolucionario, mercenario vendido al Gobierno de los Estados Unidos, vendido al imperio, recibiendo dinero de las agencias, dejándose llevar por todas estas estrategias de subversión ideológica vayan a provocar desestabilización en nuestro país.  ¡Y habrá una respuesta revolucionaria!

Por eso también aquí estamos convocando a todos los revolucionarios del país, a todos los comunistas a que salgan a las calles en cualquiera de los lugares donde se vayan a producir estas provocaciones hoy, desde ahora y en todos estos días, y enfrentarlas con decisión, con firmeza y con valentía.

Como dije en el discurso de clausura del Octavo Congreso del Partido: ¡A la Revolución la defendemos ante todo los revolucionarios, y en la primera fila los comunistas!, y con esa convicción vamos a las calles, estamos ya en las calles, y no vamos a permitir que nadie manipule nuestra situación, y no vamos a permitir que nadie pueda defender un plan que no es un plan cubano, que no es un plan para la nación cubana, que no es bienestar para las cubanas y los cubanos, y que es un plan anexionista.  ¡Y a eso es a lo que convocamos a los revolucionarios y a los comunistas de este país!

Arleen Rodríguez.-  Gracias, Presidente.

Bueno, tenemos entendido que en las próximas horas el Gobierno estará dando una información más amplia.

Quería disculparme, porque no dije, en la prisa de la llegada, que Roberto Morales y Rogelio Polanco estaban con nosotros.  Acabamos de llegar, como se notará el Presidente está bañado en sudor, como estamos prácticamente todos, venimos de las calles de San Antonio, verán las imágenes ahorita, Talía González ha filmado, lo filmó también con su teléfono Leticia y otros compañeros que se encontraban en el lugar, verán las imágenes de un pueblo donde la mayoría también acompañó al Primer Secretario del Partido y a sus acompañantes en un respaldo a la Revolución, porque hay una comprensión en este momento de que la verdad de la Revolución es la defensa de todos.

Creo que con esta alocución que ha hecho el Presidente podemos ya dar paso a la señal de los canales que en este momento, como usted decía, está disfrutando la familia cubana, no sé si alguno de ustedes quisiera hablar más.

Gracias, Presidente.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Arleen, quiero ratificar ahí, porque tú lo has expresado, que en medio de toda esta situación nosotros estamos preparando para mañana, con un grupo de dirigentes del Partido y del Gobierno en el país, un grupo de informaciones a la población sobre todos estos temas, a lo cual no hemos renunciado, y estaremos informando en qué horario se hará mañana, pero también habrá una comparecencia desde el Palacio de la Revolución para seguir ampliando en todos estos temas.

¡La orden de combate está dada!  ¡A la calle los revolucionarios!

Arleen Rodríguez.-  Gracias.