Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha
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El Presidente Díaz-Canel encabezó el acto central nacional por la gesta del Moncada. El General de Ejército Raúl Castro Ruz envió un mensaje al pueblo de Pinar del Río.
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Estudios Revolucion

A 73 años del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, la fecha patria inspira. Su espíritu habita en la memoria de la nación, en su rebeldía y en su esperanza.

Así lo confirmaron este domingo más de cinco mil pinareños, en representación del territorio y de toda Cuba, en el acto central nacional que se realizó en la Plaza de la Revolución de la más occidental de las provincias cubanas, en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Foto: Estudios Revolución

Al querido pueblo de Pinar del Río, merecedor de la sede de la conmemoración, envió un saludo el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana: “Reciban este 26 de julio el cariño y mi reconocimiento por haber ganado, con su esfuerzo, consagración a la causa revolucionaria y trabajo creador, el gran honor de ser la sede del acto central por el 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Día de la Rebeldía Nacional. Un fuerte abrazo a todos”.

El mensaje fue dado a conocer por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien encabezó la conmemoración que, como cada año, rindió tributo a los héroes y mártires de la gesta del 26 de julio de 1953.

En Vueltabajo, que por cuarta ocasión fue sede del acto central —1976, 2000 y 2017 —también estuvieron presentes en esta histórica jornada, el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura, junto a miembros del Buró Político y dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno, de las organizaciones políticas y de masas. Asistieron, además, invitados que representan a los hermanos de la solidaridad de varias latitudes.

“Cuba libra hoy una batalla histórica. Un nuevo Moncada”, afirmó el Jefe de Estado, al iniciar su discurso. “Como la Generación del Centenario, que se lanzó con unos simples fusiles contra los muros de dos cuarteles de la dictadura de Batista hace 73 años, nosotros, las generaciones actuales, vamos contra los muros de una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país”, aseveró.

Por esa razón, agregó, “estamos peleando feroz y tozudamente en defensa de nuestra soberanía y nuestro derecho a escoger libremente el modo de gobernarnos, con la misma pasión con la que José Martí se propuso conquistar “toda la justicia”.

Foto: Estudios Revolución

Díaz-Canel no pasó por alto que este “es el primer 26 de julio desde el triunfo de 1959 en que no nos acompaña el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, héroe de aquella gesta y de todas las que ha librado el pueblo cubano desde entonces”.

Y rindió tributo “al moncadista, al expedicionario, al invasor, al forjador de combatientes por la seguridad de la Patria, al asesor y guía, al comprometido con los pobres de la tierra que trabajó hasta el último aliento, convencido, como su Comandante en Jefe, que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.

Al pronunciar las palabras de clausura de una jornada memorable, Díaz-Canel ratificó que los resultados que hoy muestra Pinar del Río son pruebas del heroísmo cotidiano.

Foto: Estudios Revolución

Habló de los “resultados en el cumplimiento de las principales tareas en los ámbitos político, económico y social, con el protagonismo de los trabajadores de la producción y los servicios, campesinos, intelectuales, jóvenes y otros sectores de la sociedad”.

El mandatario repasó con ejemplos concretos la dureza del escenario que vive Cuba. En ese sentido, denunció que nuestro país es víctima de un genocidio fríamente calculado por el gobierno de Estados Unidos.

El bloqueo es un arma de guerra y causa muertes. La historia no los perdonará, aseguró el Presidente de la República, en clara alusión a la despiadada política que impone la Administración estadounidense contra el pueblo cubano.

“El inmenso dolor de las familias se confirma en estadísticas. Hay muertes causadas por la falta de medicamentos que durante décadas el país produjo y entregó gratuitamente o a precios subsidiados y hoy no alcanza a garantizar. Tampoco pueden planificarse ni ejecutarse más de 100 mil cirugías, porque los hospitales no pueden ser protegidos de los apagones imprevistos en las ya frecuentes caídas del SEN y por falta de combustible para las plantas. Son más de 118 mil pacientes de cáncer, entre ellos 1200 niños, los que no pueden recibir los tratamientos de primer nivel y están obligados a tratamientos alternativos de segunda y de tercera línea. Y lo que es tan o más doloroso: la tasa de mortalidad infantil subió a 9,3 por cada mil nacidos vivos, frente a los 4 ó 5 que se registraban en años anteriores. En esos números van los rostros de niños que no vieron la vida como consecuencia directa del bloqueo y de su genocida condición”, subrayó el mandatario cubano.

Foto: Estudios Revolución

Más adelante, reiteró un principio irrenunciable para la nación: "La soberanía no es negociable".

En su discurso, también dedicó un espacio para agradecer el gesto de quienes viajaron a la Isla en un momento tan complejo. Dijo que Cuba abraza a los amigos del mundo, porque su presencia aquí "es un acto de coraje".

“Agradecemos su solidaridad. Agradecemos su valentía. Agradecemos su compromiso con la justicia. Tengan por seguro que nosotros no nos rendiremos. Como aquella madrugada del 26 de julio, todos los días tomamos la dura cotidianidad por asalto para escribir la historia de este tiempo”.

A la juventud dedicó palabras hermosas, nacidas de la certeza de que "son el presente y el futuro de la Patria”.

Foto: Estudios Revolución

“Considérense herederos del valor de Abel Santamaría, de Melba, de Haydée, y de toda esa generación: la del centenario de Martí. Ustedes son los jóvenes del Centenario de Fidel: están llamados a liderar este momento desde cada barrio y cada rincón de esta Isla. Participen y transformen para el bien de todos, como un día se hizo pensando en el bien de ustedes”.

Díaz-Canel hizo un llamado “a la acción. A no esperar, a no lamentarse, a no conformarse. A pensar como país. A buscar alternativas con audacia y creatividad. A cuidar cada recurso como si fuera el último. A producir. A sustituir importaciones, a desarrollar nuestro potencial, a confiar en nuestras propias fuerzas”.

“Que cada cubano, en su puesto de trabajo, en su campo, en su taller, en su escuela, en su barrio, sea y se sienta protagonista de la transformación que nos debemos para superar este momento. ¡El llamado de hoy es a la esperanza!”, convocó.

“Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha”, fue la exhortación hecha por el mandatario a los pinareños, y a todo un país dispuesto a defender la independencia soñada y conquistada por la generación de patriotas que siguió a Fidel, el cubano más profundamente martiano.

Foto: Estudios Revolución

El acto político-cultural fusionó varias manifestaciones del arte. Los bailarines de la compañía “Revolution Dance Cuba”, los repentistas con sus versos patrióticos, la emblemática música de Pancho Amat y su cuarteto, junto a los intérpretes Adanys Acosta y Yosué Vigo, regalaron un espectáculo cultural que ponderó las tradiciones campesinas, a la identidad cultural y a la memoria histórica de estas tierras, hasta donde llegó la invasión con el general Antonio Maceo al frente, a finales del siglo XIX.

Varios audiovisuales recordaron el paso del Comandante en Jefe Fidel Castro y del General de Ejército Raúl Castro por el territorio más occidental del país, en reiteradas ocasiones, y sus intercambios con su pueblo que, frente al azote de huracanes y dificultades, siempre ha sabido levantarse.

EN PINAR DEL RÍO SE MULTIPLICA EL ESFUERZO PARA SUPERAR LA ADVERSIDAD

De los participantes en la heroica gesta del Moncada, más de 40 eran pinareños, tres de ellos perecieron en el combate, y otros trece fueron vilmente asesinados por los esbirros de la dictadura batistiana luego del asalto.

Justamente, y, en primer lugar, a los héroes y mártires de aquella epopeya, y a quienes hoy siguen vindicando a Cuba, dedicó su intervención Yamilé Ramos Cordero, miembro del Comité Central del Partido y primera secretaria del Comité provincial en Vueltabajo.

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En esta tierra todos los días se multiplica el esfuerzo y la voluntad para superar las deficiencias, subrayó la dirigente partidista. En ese sentido, precisó que, aun con grandes insatisfacciones, se han alcanzado logros en los órdenes económico, social, político, ideológico y cultural, que definen el esfuerzo y la entrega sin límites de los protagonistas de esta victoria colectiva: nuestros trabajadores, campesinos, profesionales, creadores, técnicos, obreros, deportistas, estudiantes y combatientes.

Este reconocimiento es para el pueblo noble, humilde y muy trabajador que ha sabido crecerse ante las dificultades, desafiando huracanes, sequías, contingencias energéticas y un bloqueo recrudecido, valoró al expresar el especial orgullo que sienten los pinareños al recibir este reconocimiento.

Ramos Cordero mencionó, entre otros resultados, la construcción de siete mil nuevas casas de curar tabaco, instalaciones de la agricultura y otros sectores; la instalación de más de mil equipos fotovoltaicos para el riego en fincas o áreas de productores tabacaleros y de cultivos varios; la construcción y montaje de cuatro parques fotovoltaicos, que completan una capacidad de 87 megawatts en todo el territorio; el aseguramiento de indicadores de calidad en la educación general y en la enseñanza universitaria pese a las carencias; y los resultados sostenidos en la Salud Pública que hablan de la consagración de un sector que también es reconocido.

En ese aspecto, puntualizó que la provincia mantiene una tasa de mortalidad infantil de 4.8 por cada mil nacidos vivos, y varios municipios logran durante períodos prolongados mantenerla en cero, al igual que las muertes maternas.

Ante el desafiante escenario que enfrenta la provincia, como todo el país, los pinareños no están cruzados de brazos, y a pesar de las insuficiencias que persisten, la primera secretaria del Partido argumentó que se buscan soluciones, sobre todo, en la producción de alimentos.

Transmitió la infinita admiración y reconocimiento a todos los compatriotas, a los que se levantan y luchan cada día buscando alternativas, rompiendo la inercia y desafiando la dureza de estos tiempos.

La proeza del Moncada sigue revelando que no existen obstáculos que detengan a un pueblo decidido a defender su independencia, aseveró la dirigente partidista, una joven mujer que ante la crudeza de estos tiempos difíciles ratificó que para el noble y trabajador pueblo de Pinar del Río no habrá imposibles.

En el año del Centenario de nuestro Comandante en Jefe —afirmó la primera secretaria del Partido —el mejor homenaje será multiplicar su obra, sus ideas, enseñanzas y ejemplo, en cada frente de la Revolución.

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