El Che permanece entre los jóvenes: vivo, como no lo quería el enemigo (+Audio)
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Marcado por reflexiones y sentimientos revolucionarios, tuvo lugar este jueves en la mañana, en el Salón Portocarrero del Palacio de la Revolución, un hermosísimo encuentro entre un grupo de jóvenes y la dirección del país, a propósito del 8 de octubre, día de la caída en combate del Che. La jornada fue presidida por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
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Emocionante —porque un hombre como el Che lleva a esos estados de ánimo cuando se le evoca—, estremecedor por momentos, hasta dejar correr alguna lágrima, resultó ser el encuentro que este jueves en la mañana tuvo lugar, desde el Palacio de la Revolución, entre la dirección del país y un grupo de jóvenes. Era 8 de octubre, y resultó inevitable recordar el legado del Guerrillero Heroico, caído ese día en combate.
“El Che no ha muerto: el Che se multiplicó”, dijo en un momento del intercambio el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Y la idea tenía mucho sentido: cada joven que este jueves habló fue la prueba de que las nuevas generaciones se levantan para hacer historia, y saben hacerla; fue la evidencia de que, en medio de los tiempos tan difíciles que viven el mundo y la Isla, una red humana de las nuevas generaciones sostiene el humanismo guevariano de una Revolución cuyo núcleo duro de resistencia radica precisamente en la sensibilidad de sus hijos.
Del reencuentro con su pensamiento político, de tenerlo tan presente, tan vivo como no lo querían sus enemigos, habló en el comienzo del conversatorio la Primera Secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), Meyvis Estévez Echevarría, en una jornada que también contó con la presencia del miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda; con la viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh; así como con otros dirigentes.
Hubo una apertura que invitó a reflexionar: el Doctor en Ciencias Económicas y presidente de Ruth Casa Editorial, Carlos Tablada, dijo sentirse muy honrado de estar con los jóvenes. A ellos, contó sobre su acuciosa investigación acerca del pensamiento económico de Ernesto Che Guevara, la cual es recogida en un libro que, en los años ochenta del siglo XX, movió mucho, y para bien, el pensamiento de la sociedad cubana todavía desafiada por el contenido de ese libro.
“Sean siempre rebeldes, sean muy inconformes”, comentó Tablada a los jóvenes presentes, a quienes, entre otras ideas, dijo que el Che poseía una formación cultural muy amplia. Del Guerrillero Heroico, Tablada recordó su ética –“el día que perdamos la ética –dijo– perdemos todo”–. Y a propósito de estudiar y de analizar “con cabeza propia”, el Doctor en Ciencias Económicas recordó que el Che pudo vaticinar, 25 años antes, la desaparición del bloque soviético.
Seguidamente compartió su mirada la Doctora en Ciencias Históricas Daily Sánchez Lemus. Ella dijo que este 8 de octubre era “un día muy especial”, en el cual las escuelas cubanas vivieron momentos hermosos, justamente por el homenaje que las nuevas generaciones rinden al Che. Sobre ese ser extraordinario, la historiadora habló acerca de la responsabilidad que tienen los cubanos para que él “siga estando”.
Los niños —reflexionó— tienen que saber por qué queremos que ellos sean como el Che. El Guerrillero Heroico, dijo, “tiene la responsabilidad histórica de estar presente, de ser de los que nacen siempre”. Y recalcó que él tiene una vigencia extraordinaria, y que mientras más difíciles sean las circunstancias, mayor vigencia tendrán su afán antimperialista, la ciencia de su ejemplo, y su empeño de hacer las cosas siempre mejor –“ese algo más del que ha hablado Raúl”–.
Daily habló este jueves de cómo la figura del Che es de las más atacadas y por eso hay que llevar su legado “más allá de la estatua”; de la necesidad de saber a profundidad quién fue; y de la amistad diáfana y honesta entre Guevara y Fidel, y también con Raúl. Y extendió una interrogante: “En el contexto tan hostil que vivimos, ¿cómo haría el Che? Hay que hacerse esa pregunta y responderla de la mejor manera”.
VOCES GUEVARIANAS
Cuando comenzaron a sucederse las voces en el Salón Portocarrero del Palacio de la Revolución, emergía la evidencia de que nuevas generaciones avanzan con firmeza en el arduo camino de la resistencia. El auditorio era solo un botón de muestra; y en ese pequeño espacio, podían respirarse liderazgo y una rica experiencia que ha nacido de la Red Juvenil Comunitaria cuya fuerza, en los escenarios cubanos, ya es innegable.
Leanet Proenza del Hoyo, coordinadora principal del proyecto Farma Joven —iniciativa solidaria de la UJC— recordó a un Che que siempre daba el paso al frente, y dijo que ahora corresponde a los jóvenes hacer lo mismo. Ella contó sobre cómo en su radio de acción las nuevas generaciones están acompañando a personas necesitadas, están ayudando con medicamentos.
Ya son más de mil los ciudadanos comunicándose a través de las redes digitales, sobre todo de WhatsApp: “Hemos ido a las comunidades, entregando medicamentos a todo aquel que no tiene posibilidades, a ese ancianito al que le hace tanta falta. Hay que tocar las puertas. Hemos llegado a hogares de ancianos, a hogares de niños, a hogares maternos”, contó Leanet, quien también compartió el detalle de que ellos reciben los medicamentos de organizaciones juveniles del mundo.
Acerca de Farma Joven, el Presidente Díaz-Canel Bermúdez comentó que se trata de “una actitud totalmente guevariana” en tanto es el sentimiento de sensibilidad por los problemas de los demás: “el Che se desgarraba por cualquier causa de alguien en desventaja. Llegó por eso al escalón más alto de la solidaridad, el internacionalismo proletario”, reflexionó el Jefe de Estado.
Sumó su voz la doctora recién graduada Alejandra de la Cruz Moreno, coordinadora de la red Farma Joven en Habana del Este. Ella explicó que la “Red no solamente ha estado centrada en nuestra provincia”, pues se ha extendido. Y luego compartió una historia de cómo una treintena de jóvenes estuvieron apoyando con sus saberes en el hospital pediátrico docente de Centro Habana: allí cumplieron múltiples misiones, hicieron guardias, y dejaron armado el contingente “para lo que haga falta”.
Hablaron jóvenes de más de una Red Juvenil Comunitaria: se les escuchó contar sobre cómo llevan comidas a los niños; sobre movimientos de pantallas para cine-móvil; sobre cursos para formar Trabajadores Sociales; y sobre cómo, a pesar de tanto odio contra la Isla, los cubanos herederos del Che saben batallar sin perder la ternura.
En ese punto de la jornada el Presidente Díaz-Canel trajo a colación el concepto del Hombre nuevo —tan bien fundamentado y defendido por el Che Guevara—, y tan bien potenciado por Fidel. A los jóvenes, expresó el Jefe de Estado: “Ustedes son también hombres y mujeres nuevos, pero tenemos que seguir alimentando ese concepto. No podemos construir un mundo mejor si no hay un Hombre nuevo”.
Los jóvenes siguieron alzando sus voces. Futuros ingenieros, futuros deportistas, un profesor universitario que evocó la manera en que el Che “nos obliga a mirarnos todo el tiempo a nosotros mismos”. Y cerró las intervenciones un estudiante palestino, residente en Ortopedia y graduado de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
Su testimonio resultó muy especial, porque él pertenece a la Franja de Gaza y narró al auditorio cómo fue la visita del Che a su territorio natal, y cómo fue que el Guerrillero supo ver en los ojos de los palestinos que ellos no se doblegaban, no entendían de rendición.
El dolor de su pueblo y el dolor de Cuba emergieron inevitablemente. Sus palabras estaban transidas de gratitud, por cómo la Isla le abrió los brazos a él y a cientos de sus compatriotas. Y conmovió escucharlo hablar sobre cómo el pueblo palestino ha donado medicamentos a hospitales cubanos. El joven pidió abrazar al Presidente —y así lo hizo—, porque así —explicó a todos— sentía que estaba abrazando al pueblo de Cuba.
HOMENAJEAR AL CHE TODOS LOS DÍAS
“Podríamos estar todo el día hablando con ustedes”, expresó el Jefe de Estado hacia el final del intercambio. Y destacó que el Che “está presente, todos los días, en lo que se hace en el país, y en el protagonismo de nuestra juventud en los momentos actuales”.
Luego de resaltar el protagonismo creciente de la Red Juvenil Comunitaria, Díaz-Canel expresó que el homenaje al Guerrillero Heroico es significativo “porque lo estamos haciendo en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.
La amistad entre el Che Guevara y Fidel, esa “afinidad tremenda, de principios”, fue otro tema sobre el cual reflexionó el mandatario, quien afirmó que los dos eran altruistas, los dos predicaban con el ejemplo, los dos estaban dispuestos a dar la vida, los dos eran estudiosos severos del marxismo y fueron críticos de las malas apologías del marxismo.
El Presidente evocó momentos históricos que han quedado como testimonios de la “admiración común” que unía a dos hombres excepcionales: la carta de despedida del Che, donde el Guerrillero Heroico deja explícita su admiración rotunda por el hermano Fidel; y esa confesión del Comandante en Jefe, cuando dijo: “Yo todavía sueño con el Che”.
Es muy importante el llamado que hacía Daily —apuntó el Presidente cubano— a que el lema de que seremos como el Che no sea un eslogan, sino algo sentido: “Ser como el Che es muy difícil”, expresó el dignatario, quien también dijo que poseer la vocación de ser como el Guerrillero Heroico ya de por sí acerca mucho a sus virtudes.
“Hay gente que no se explica cómo estamos resistiendo”, enunció en otro momento el Jefe de Estado, quien también hizo explícita su idea de que en la actitud de no arrodillarse ante el imperio está presente el legado del Che Guevara.
Resultó inevitable que el Presidente recordara pasajes de su vida en los que el Che tiene una gravitación especial: la Santa Clara natal es un escenario donde el Guerrillero Heroico tuvo protagonismos inolvidables. Díaz-Canel evocó pasajes relacionados con la llegada de los restos del Guerrillero y de integrantes de su Destacamento de Refuerzo a la provincia central de Cuba. Habló sobre mujeres y hombres conmovidos ante los nichos; y recordó, por ejemplo, que el bailarín español y militante comunista, Antonio Gades, se estremeció una vez dentro del Mausoleo, frente a la lápida que señalaba el lugar de los restos del Guerrillero.
Otras reflexiones y emociones compartió el mandatario en torno al hombre-leyenda: habló sobre su ética revolucionaria, sobre su austeridad, honestidad, autoexigencia. “El Che estaba siempre dispuesto a todo sin pedir nada a cambio”, dijo Díaz-Canel Bermúdez, quien también hizo énfasis en el valor que el Guerrillero daba al estímulo moral.
Luego de años de estudio, elaboración de ideas y preparación, el Presidente cubano ha acrecentado su convicción —y así lo hizo saber este jueves— de que “tenemos que retomar los conceptos del Hombre nuevo”.
Para que un mundo mejor sea posible, afirmó, “tenemos que defenderlo con los valores del Hombre nuevo”. Y a propósito de la guerra feroz que el imperio hace a la Isla, cerró sus reflexiones con un espíritu guevariano: “el presente es de lucha; el futuro es nuestro”.