Comandante Ramiro, protagonista de la obra extraordinaria que es la Revolución (+Audio)
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Raúl y Díaz-Canel rindieron, este martes, el primer homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez
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A rendir el primer homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, a su compañero del Moncada, del Granma, de la sierra y de toda la obra después del triunfo, llegó en la mañana de este martes el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución cubana, a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Junto a Raúl, en la primera guardia de honor a un hombre que dedicó su vida a la defensa de la Patria, estaban el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y los ministros de las FAR, General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, y del Interior, General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ambos miembros del Buró Político.

Foto: Estudios Revolución

Poco antes había sido colocada en el centro del salón la urna que atesora las cenizas del revolucionario íntegro, de lealtad absoluta a Fidel y a Raúl, enamorado, como él mismo dijo, de la Revolución.

A un lado, las dos estrellas que lo acreditan como Héroe de la República de Cuba y del Trabajo; al otro, las numerosas distinciones y condecoraciones que mereció por su excepcional hoja de servicios. Allí, muy cerca de la urna, doblada en triángulo, sobresalía la bandera cubana que trajo de Bolivia junto a los restos del Che y de la cual nunca más se separó.

Foto: Estudios Revolución

Otra bandera, rematada con un lazo negro en señal de duelo, y cinco ofrendas florales en nombre del General de Ejército, del Presidente Díaz-Canel, de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, del pueblo de Cuba y de la familia, también custodiaban al Héroe que no le gustaba hablar en primera persona ni ser protagonista de algo que, decía, «todos hemos hecho de forma muy natural, a partir de que el deber nos llamó».

Al concluir la guardia de honor, Raúl y Díaz-Canel depositaron rosas blancas para sellar el tributo, seguidos por los Ministros de las FAR y del MININT. Entonces llegó el abrazo sincero del General de Ejército y del Presidente a la familia del Comandante Ramiro, a Alicia, su compañera de vida, a sus hijos y a todos los presentes, orgullosos del rebelde, del guerrillero, del hombre humilde entregado por entero a la construcción de la Cuba nueva que nació en 1959.

Foto: Estudios Revolución

Sobre Ramiro, a quien siempre consideró un hermano de lucha, pues juntos defendieron las mismas ideas y principios, el General de Ejército dijo, justo cuando se le entregó el Título Honorífico de Héroe del Trabajo: «tuvo el mérito y el honor, que no tuvimos los demás, de ser el segundo jefe de la columna que dirigió el Che para llegar hasta Las Villas».

Fiel a esa historia y a su última voluntad, este jueves, el Comandante de la Revolución se volverá a reunir con el Guerrillero Heroico para descansar en el Mausoleo del Frente de Las Villas, en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara, de la ciudad de Santa Clara.

Foto: Estudios Revolución

No se puede pasar a la inmortalidad sin llamar la atención, como hubiese preferido el Comandante Ramiro. Hoy, cuando Cuba le rinde honores, hay que hablar de su entrega y compromiso, y de sus proezas, a las que siempre deberemos regresar para entender todas las cualidades de un revolucionario.

El Comandante Ramiro no quiso ser protagonista, pero lo fue y lo seguirá siendo de la obra extraordinaria que es la Revolución, que como él aseguró, «no nació para morir, sino para continuar en el tiempo».

Angélica Paredes López | EP962

Comandante Ramiro, protagonista de la obra extraordinaria que es la Revolución