Radio Rebelde, un arma estratégica de Fidel durante la lucha en las montañas
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La emisora guerrillera, fundada por el Che el 24 de febrero de 1958, fue el medio de comunicación más inmediato y veraz utilizado por el Comandante en Jefe para librar, desde la Sierra Maestra,  importantes batallas políticas contra la dictadura batistiana. 
Fidel el Primero de Enero de 1959, en Palma Soriano, durante su histórica alocución al pueblo de Cuba a través de los micrófonos de Radio Rebelde. Foto: Archivo Granma

Foto: Archivo Granma

Con las notas del Himno Invasor y el parte de guerra del combate de Pino del Agua, el 24 de febrero de 1958, desde Altos de Conrado, en la Sierra Maestra, inició sus transmisiones la emisora Radio Rebelde. Por vez primera el Ejército del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, contaba con una estación radial capaz de llevar la voz y el verdadero relato de los enfrentamientos no solo al pueblo de Cuba, sino al mundo.

Le nacía así a la guerrilla otra arma para combatir al enemigo, y lo hacía justo en el momento en que sus fuerzas comenzaban una nueva etapa de lucha, pues ya en el pensamiento estratégico de Fidel estaba la creación del Segundo y Tercer frentes, con el fin de extender sus tropas a otras regiones de la provincia de Oriente.

En ese contexto, Fidel recibió las primeras noticias de que el enemigo planificaba lanzar una ofensiva militar contra el Primer Frente del Ejército Rebelde, arremetida que se volvió inminente luego del fracaso de la Huelga del 9 de abril, cuando Batista creyó que era el momento propicio para liquidarlos. Sin embargo, el Comandante en Jefe se preparó para enfrentarla y vencerla, y dentro de su estrategia, contaba con Radio Rebelde.

A mediados de abril, luego de dejar los pelotones bajo su mando al Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, segundo jefe de la Columna Uno José Martí, Fidel partió de su región de operaciones al encuentro con el Che en Pata de la Mesa. Debía conversar con él sobre la nueva situación creada tras la huelga, compartir la estrategia diseñada contra la ofensiva y solicitarle el traslado de la emisora Radio Rebelde hacia el territorio de La Plata, lugar donde semanas después establecería su Comandancia General.

“Le expliqué al Che la necesidad de disponer el traslado de la emisora, creada por él, a la zona de La Plata, más estratégica y con suficientes fuerzas para defenderla”.[1]

 “(…) me parecía imprescindible utilizar las posibilidades de la emisora Radio Rebelde, que funcionaba desde finales de febrero en esa zona, para comunicarme con el pueblo e infundirle aliento tras el revés de la huelga. Había que anunciar que nuestra lucha no solo proseguía, sino que se hacía cada vez más efectiva y organizada”.[2]

 
Eduardo Fernández, responsable técnico de la emisora en el Alto de Conrado, recién fundada Radio Rebelde. Foto: Archivo Granma

Durante aquella visita al Che y antes de desinstalar la planta, Fidel aprovechó y habló por primera vez por Radio Rebelde a los cubanos. En su alocución analizó las razones del fracaso de la huelga del 9 de abril, denunció algunos de los crímenes más recientes de la tiranía, como el salvaje bombardeo al poblado de Cayo Espino y la muerte del niño Orestes Gutiérrez, y proclamó su confianza absoluta en la victoria.

“Ignoraba cuántas personas en Cuba escuchaban la recién creada Radio Rebelde, pero veía en ella un instrumento esencial como vehículo de información y divulgación y, segundo, como medio de comunicación con el exterior”.[3]

Contaba Fidel que los abnegados y competentes técnicos de Radio Rebelde, con Eduardo Fernández a la cabeza, realizaron en menos de 10 días la proeza de desmontar los equipos, trasladarlos en mulo por sobre media Sierra Maestra y volverlos a instalar.

“Ya a finales de abril teníamos comunicación directa con el extranjero, y el 1ro. de mayo, Radio Rebelde salía de nuevo al aire, esta vez desde su definitivo emplazamiento en La Plata. Serviría, además, de comunicación con el Segundo Frente Oriental y el de Juan Almeida en Santiago de Cuba”.[4]

El 25 de mayo de 1958 inició la Ofensiva de Verano, la más grande, organizada y ambiciosa arremetida batistiana contra el Ejército Rebelde, unos 10 000 soldados con  artillería, aviación, unidades navales, tanques y abundante apoyo logístico contra cerca de 300 guerrilleros comandados por Fidel. 

Entre las instrucciones impartidas por el jefe guerrillero a los comandantes de Columna, previas al inicio de los ataques, en segundo lugar estaba: “mantener en el aire la Emisora Rebelde que se ha convertido en factor de primera importancia”[5], pues desde su comienzo, Radio Rebelde ocupó un lugar destacado en la lucha. A través de ella el Comandante en Jefe libró importantes batallas políticas a la par de las acciones militares contra la desinformación, la propaganda y las falsedades de la dictadura.

Durante los casi cuatro meses de fuerte y desigual lucha en la Sierra, donde el enemigo estuvo muy cercano a la Comandancia General de La Plata, Fidel, dedicado por completo a dirigir las acciones militares, aunque no hablaba por la emisora, mantuvo la comunicación con el pueblo a través de partes y comunicados que eran leídos por los locutores.

Luego del combate de Las Mercedes, primera acción de la ofensiva militar donde durante dos días un pequeño pelotón rebelde enfrentó y causó bajas a la tiranía, Fidel, en los comunicados que escribía para ser difundidos, desmentía las falsas informaciones del enemigo y daba a conocer la verdad, así como las razones por las cuales los combatientes luchaban, el por qué de su resistencia ante el adversario, y la diferencia entre un soldado revolucionario y uno del Ejército Nacional. Los partes de guerra redactados por Fidel llegaban a través de las ondas de Radio Rebelde a la opinión pública nacional e internacional, y se convirtieron en un poderoso mensaje político al adversario:

“Es preciso explicarles constantemente que la guerra no es solo cuestión de valor, sino también cuestión de técnica, de psicología y de inteligencia. Estos hombres son los que la dictadura ha estado invitando con ridículas proclamas a que se presenten en los cuarteles para someterse al yugo indigno de la opresión. Nuestra respuesta la estamos dando ya. Hay cosas que ni los déspotas ni sus esbirros pueden comprender. No es lo mismo luchar por un sueldo, alquilar la persona a un miserable tiranuelo, cargar un fusil por una paga como un vil mercenario, que ser soldado de un ideal patriótico. Al mercenario se le puede hablar de la vida, porque le importa más la vida que su causa; pelea por el sueldo, y si muere, el incentivo material desaparece con su vida. Al hombre de ideal, la vida no le importa porque le importa el ideal: no cobra sueldo, soporta gustosamente todos los sacrificios que le impone una causa a la que ha abrazado desinteresadamente. Morir no le preocupa porque más que la vida le importa el honor, le importa la gloria, le importa el triunfo de su causa”.[6]

 
Fidel en Radio Rebelde, junto a la puerta de la emisora en la Comandancia de La Plata, en la Sierra Maestra. Foto: Archivo Granma

Además, en este tiempo el Comandante en Jefe utilizó a la emisora como arma psicológica para impresionar al enemigo y contribuir a profundizar su desmoralización. Por ejemplo, en una batalla tan decisiva como la primera de Santo Domingo, a finales de junio de 1958.

“En esas pocas horas previas a la acción, los técnicos de Radio Rebelde instalaron a la carrera, cerca del alto de Sabicú, uno de los altoparlantes de la emisora con sus micrófonos, tocadiscos y demás equipos de apoyo, alimentados por una planta relativamente pequeña y portátil con que ya contábamos”.[7]

También durante la batalla de El Jigüe este fue un recurso significativo empleado por Fidel:

“(…) me parecía indudable que tendría un efecto psicológico importante para ellos escuchar desde el monte las trasmisiones que realizábamos con el Himno Nacional, las exhortaciones a la rendición con plenas garantías para sus vidas y, tal vez, hasta la utilización, igual que en Santo Domingo, de las canciones pegajosas y de letras tan intencionadas del Quinteto Rebelde”.[8]

Tras la victoria estratégica de los rebeldes, en agosto de 1958 Fidel volvió a los micrófonos de Radio Rebelde, hizo una serie de comparesencias para trasmitir a los cubanos información pormenorizada sobre lo que había sido la ofensiva de verano de la dictadura contra el firme de la Maestra, cómo fue derrotada y, finalmente, cuál fue la postura del Ejército Rebelde ante los prisioneros de guerra. 

“Hoy vuelvo a hablar al pueblo desde esta emisora que no dejó de salir al aire ni en los días en que los morteros y las bombas estallaban a su alrededor, no con una promesa por cumplir, sino con toda una etapa de aquella promesa cumplida. El Ejército Rebelde después de 76 días de incesante batallar en el Frente número Uno de la Sierra Maestra, rechazó y destruyó virtualmente a la flor y nata de las fuerzas de la Tiranía, ocasionándole uno de los mayores desastres que pueda haber sufrido un ejército moderno, adiestrado y equipado con todos los recursos bélicos, frente a fuerzas militares no profesionales circunscriptas a un territorio rodeado de tropas enemigas, sin aviación, sin artillería y sin vías regulares de abastecimiento de armas, parque y víveres. Se libraron más de 30 combates y seis batallas de envergadura”.[9]

También Radio Rebelde le fue útil a Fidel para trasmitir instrucciones a los jefes de frentes guerrilleros, y mantener con ellos una comunicación segura, efectiva e inmediata. Así lo recuerda el Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, quien a mediados de septiembre de 1958, fue invitado por Fidel a subir  de la Comandancia General de La Plata a la estación, y allí presenció una conversación radial entre Fidel y Raúl, quien estaba desde la planta del Segundo Frante Oriental Frank País :

“(…) Fidel le dijo que iba a crear un nuevo frente en los llanos del norte de Oriente: el Cuarto Frente Simón Bolívar y le explicó también el cambio total de la estrategia militar como parte de la lucha final contra la dictadura”.[10]

Radio Rebelde mantuvo durante 1958 una programación constante con noticias internacionales, nacionales, partes de guerra, música, y se había convertido en el medio de comunicación más escuchado para conocer la realidad de Cuba. Clandestinamente, eran cientos las familias que la sintonizaban cada día.

El 11 de noviembre, cuando Fidel, con 30 hombres armados y 1 000 reclutas desarmados, abandonó La Plata para iniciar una ofensiva contra las posiciones enemigas en la premontaña y el llano, y el avance sobre Santiago de Cuba, la emisora continuó informando desde las cercanías de la Comandancia General. Poco más de una semana después, el 20 de noviembre de 1958, fue trasladada a las cercanías del central Estrada Palma; luego de terminada la batalla de Guisa, en los primeros días de diciembre, a las Minas de Charco Redondo; y el 31 de diciembre, por orden de Fidel, para Palma Soriano, emplazándose siempre próxima al lugar donde estuviera el Comandante en Jefe.

Al amanecer del 1ro. de enero de 1959, cuando el líder guerrillero supo en el Central América, en Contramaestre, que el dictador Fulgencio Batista había huido a República Dominicana, entre las primeras indicaciones que impartió, estuvo alistar Radio Rebelde.

Entonces Fidel ordenó: «Hay que atacar Santiago. Que Pedrito Miret saque el tanque de Maffo y salga para Santiago. Que la tropa que está en Palma y Contramaestre se sitúe en El Cobre. Que llamen a los comandantes de Santiago». Finalmente expresó: «Que alguien se adelante a Palma y llegue a la planta móvil de Radio Rebelde para que la tengan dispuesta».[11]

 
Fidel el Primero de Enero de 1959, en Palma Soriano, prepara su alocución al pueblo de Cuba a través de los micrófonos de Radio Rebelde. Foto: Archivo Granma

El Comandante, aquella mañana luego de redactar un documento que trascendería como: ¡Revolución sí, Golpe militar no!, partió en una pequeña caravana desde el central América hasta la planta de Radio Rebelde en Palma. Una vez allí, trasmitió este comunicado mediante una alocución que impartía indicaciones al pueblo y a sus comandantes rebeldes, la cual constituyó una acertada decisión política de Fidel, pues a partir de entonces comenzaba a destruir la conspiración militar en La Habana que pretendía arrebatarle el triunfo al Ejército Rebelde, y convocaba a la huelga general.

“Cualesquiera que sean las noticias procedentes de la capital, nuestras tropas no deben hacer alto al fuego en ningún momento.

Nuestras fuerzas deben proseguir sus operaciones contra el enemigo en todos los frentes de batalla.

Acéptese solo conceder parlamento a las guarniciones que deseen rendirse.

Al parecer, se ha producido un golpe de estado en la capital. Las condiciones en que ese golpe se produjo son ignoradas por el Ejército Rebelde.

El pueblo debe estar muy alerta y atender sólo las instrucciones de la Comandancia General.

(…)

El pueblo y muy especialmente los trabajadores de toda la República, deben estar atentos a Radio Rebelde y prepararse urgentemente en todos los centros de trabajo para la huelga general e iniciarla apenas se reciba la orden si fuese necesario para contrarrestar cualquier intento de golpe contrarrevolucionario.

¡Más unidos y más firmes que nunca deben estar el pueblo y el Ejército Rebelde, para no dejarse arrebatar la victoria que ha costado tanta sangre![12]

La emisora, junto a sus técnicos, periodistas y locutores, constituyeron una estratégica columna guerrillera del Ejército Rebelde durante 1958, el año de las batallas decisivas de la Guerra de Liberación Nacional. Sus históricas trasmisiones constituyen hoy parte del archivo sonoro de la Revolución Cubana, como el “¡Aquí Radio Rebelde!”, de Violeta Casals, y el trabajo de Luis Orlando Rodríguez, Eduardo Fernández, Jorge Enrique Mendoza, Orestes Valera o Ricardo Martínez.

En 1973, durante la conmemoración por su aniversario 15, Fidel expresó:

 “Es muy importante señalar un principio básico en la historia de esta estación, y es el principio de que allí nunca se dijo una mentira, allí nunca se exageró siquiera una noticia”.[13]

Diez años después, en el aniversario 25, reafirmó:

 “Radio Rebelde se convirtió realmente en nuestro medio de divulgación masiva con el cual nos comunicábamos con el pueblo y llegó a convertirse en una estación con alto raiting… De manera que fue un centro de comunicación militar sumamente importante, además de haber sido un instrumento de divulgación masiva que jugó un papel político de gran trascendencia durante toda la guerra”.[14]

El empleo por parte de Fidel de los medios de comunicación, en particular la radio, comenzó en los años previos al asalto al Moncada, cuando incluso llegó a tener una hora al aire para denunciar la corrupción e injusticias de los gobiernos auténticos. Descubrió entonces la valía de las emisoras para lograr sus fines políticos, y la aprovechó en cada etapa, desde los primeros años de lucha revolucionaria hasta todas las contiendas que libró después del triunfo.

 

[1] Fidel Castro Ruz: La Victoria Estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, p 21 – 22.

[2] Fidel Castro Ruz: La Victoria…, p 21 – 22.

[3] Ibídem., p. 22.

[4] Ibídem., p. 22 23.

[5] Fidel Castro Ruz: La Contraofensiva Estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, p. 16.

[6] Ibídem., p. 58.

[7] Fidel Castro Ruz: La victoria estratégica. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2020, p. 303.

[8] Fidel Castro Ruz: La victoria…, ed. cit., p. 500.

[9] Fidel Castro Ruz: La Contraofensiva Estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, p. 12.

[10] Wilmer Rodríguez Fernández: La suerte de sobrevivir. Conversaciones con el comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa. Durandarte Ediciones, Santo Domingo, 2024, p. 116. 

[11] Juan Nuiry: Tradición…, ob. cit., p.115.

[12] Fidel Castro Ruz: La Contraofensiva…, ed. cit., pp. 370-372.

[13] Fidel Castro Ruz: Intervención durante programa especial de la televisión trasmitido con motivo del aniversario quince de Radio Rebelde, 26 de febrero de 1973.

[14] Palabras de Fidel en conmemoración al aniversario 25 de la fundación de Radio Rebelde.