Es la hora de los amigos
Nacionales
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió en la tarde de este martes, desde el Palacio de la Revolución, al líder del partido político Patria Grande, de Argentina, Juan Grabois.
«Para nosotros es un placer recibirte y poder conversar», expresó en la tarde de este martes, desde el Palacio de la Revolución, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, mientras daba la bienvenida al líder del partido político Patria Grande, de Argentina, Juan Grabois.
Al Licenciado en Ciencias Sociales, escritor y dirigente de una organización de ideas humanistas, el Jefe de Estado resaltó el hecho de su presencia en la Mayor de las Antillas: «Te reconocemos –dijo el dignatario sobre la visita del amigo- que esto es una muestra de solidaridad comprometida con Cuba, porque en los tiempos que estamos viviendo, sabemos lo que significa venir a Cuba».
Díaz-Canel Bermúdez valoró el gesto del dirigente como «una muestra de sinceridad, de amistad, de solidaridad». Lo definió de «muy coherente» con todo lo que ha estado haciendo Juan Grabois en función de Cuba y también, en particular, de las fuerzas de izquierda.
El mandatario enunció al joven argentino: «Nosotros queríamos expresarte nuestra voluntad, nuestra decisión de seguir ampliando y fortaleciendo las relaciones con Patria Grande». Y a continuación habló sobre la necesidad de «buscar más intercambios, más momentos en el año de poder intercambiar criterios, experiencias».
«Ustedes –valoró el Presidente cubano- tienen un trabajo muy interesante con el tema de la economía popular, con los temas de género». Reflexionó, además, en términos de «visiones que podemos compartir y que también a nosotros nos pueden servir de referentes»; sin descontar la posibilidad, dijo, de «dar nuestras modestas ideas».
Especial énfasis hizo el dignatario en el concepto sobre la responsabilidad colectiva ante la necesidad de ver «cómo articulamos todos los movimientos sociales, de la gente progresista en tiempos tan difíciles, a nivel continental y también a nivel internacional». Lo afirmó a propósito del momento tan peligroso que enfrenta el mundo que asiste a la ejecutoria de una administración imperial que «ha mostrado su afán de hegemonía, y además la disposición, por la fuerza, de lograr esa hegemonía», en una posición que «se va por encima de todo lo que puede ser avalado por el Derecho Internacional y por la Carta de las Naciones Unidas».
Por su parte el líder de Patria Grande, Juan Grabois, comentó al Jefe de Estado: «A mí me enseñaron que en las malas se ven los amigos; que en las buenas estamos todos». Y seguidamente hizo explícita su gratitud por cómo lo recibieron en Cuba.
El intelectual sureño denunció el peligro que entraña la «fuerza bruta», y compartió su concepto de que el mundo ha entrado en una etapa cuyo principal dilema es tomar el camino de la deshumanización, o el de la rehumanización: «No hay otra contradicción que no sea esa», recalcó.
Juan Grabois hizo referencia a cómo hoy, para la hegemonía imperial, «hay vidas que no valen: la vida de los migrantes no vale; las vidas de los pueblos pobres no valen; las vidas de los niños de Palestina no valen». Y al igual que el dignatario, denunció las violaciones flagrantes del Derecho Internacional, «que no solamente se realizan, sino que también se propagandizan».
En la tarde de este martes, donde la conversación fluyó muy sinceramente sobre una humanidad que debe ser puesta a salvo mediante la articulación de las fuerzas progresistas, también se encontraba presente, por la parte cubana, el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista, Emilio Lozada García.