«Dar nuestra propia sangre y hasta la vida por un pueblo hermano puede extrañar a otros. No a los cubanos»
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Más de 500 000 habaneros avanzaron la mañana de este viernes en marcha de pueblo combatiente en tributo a nuestros 32 hermanos caídos heroicamente en Venezuela en combate desigual contra tropas élites del imperialismo. «Cuba no amenaza ni desafía. Cuba es tierra de Paz»; pero esa «vocación de paz no menoscaba en absoluto la disposición para el combate en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial», reafirmó en la Tribuna Antimperialista José Martí, el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República.
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Más de 500 000 habaneras y habaneros, en representación de todo el pueblo cubano, avanzaron la mañana de este viernes en marcha combatiente para rendir homenaje a nuestros 32 hermanos caídos heroicamente en Venezuela en combate desigual contra las tropas élites del imperialismo yanqui que ilegalmente irrumpieron en tierra bolivariana para secuestrar al presidente Nicolás Maduro Moros y su compañera, Cilia Flores.

Desde la Tribuna Antimperialista, escoltando a nuestro Martí, permanente acusador del Imperio, un mar de cubanas y cubanos que se extendía a lo largo del histórico Malecón Habanero caminó por más de una hora frente a la embajada yanqui para reafirmar también, que  «dar nuestra propia sangre y hasta la vida por un pueblo hermano puede extrañar a otros; no a los cubanos», como señaló en sus palabras el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República.

Durante la patriótica marcha, Cuba ratificó su fidelidad a sus héroes y mártires caídos durante más de 150 años de luchas; hombres y mujeres que todavía siguen ofrendando su vida por nuestra libertad, independencia y soberanía y por los pueblos del mundo, porque la solidaridad internacional continúa siendo parte intrínseca de la estirpe de una nación que nunca se rendirá.
 

Foto: Estudios Revolución

Junto al presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura, miembros del Buró Político, dirigentes del Partido, la UJC, las organizaciones de masas y sociales, integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, los habaneros también marcharon en denuncia del bloqueo genocida y los pronunciamientos hostiles del presidente Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio.

Al repasar los hechos del 3 de enero de 2026, cuando «en la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, Venezuela fue arteramente atacada por orden del presidente estadounidense», Díaz-Canel señaló que ese día, una vez más, se confirmaba, «ahora en su Patria de nacimiento, la visionaria sentencia de Bolívar en cuanto a que “los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”»; y «la advertencia de Ernesto Che Guevara de que “en el imperialismo no se puede confiar, ni tantico así, nada”».

«Aquella —señaló el Jefe de Estado— fue una madrugada difícil también para Cuba, al recibirse las primeras noticias del alevoso ataque contra varios estados del hermano país, donde cumplen misiones cientos de colaboradores cubanos.

«Transcurrieron horas muy amargas, entre la indignación y la impotencia, después de conocer que habían sido secuestrados el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores», rememoró.

Foto: Estudios Revolución

El mandatario rindió tributo a los bravos combatientes del Departamente de Seguridad Personal del Ministerio del Interior que formaban parte del dispositivo de proteccion del dignatario venezolano, de quienes dio fe de su «su espartana disposición a defender las vidas bajo su custodia» y que esta vez, como siempre, «se comportarían como titanes hasta en su última batalla».

Díaz-Canel recordó así palabras de algunos de aquellos hombres, como las del Primer Coronel Humberto Alfonso Roca, «jefe del pequeño grupo de cubanos que esa madrugaba protegieron a la pareja presidencial al precio de sus propias vidas» y quien había declarado más de una vez: «Solo sobre mi cadáver podrán llevarse o asesinar al Presidente».

«Ellos, junto a los combatientes de las Fuerzas Armadas que también cayeron bajo el bombardeo de los atacantes —subrayó el Presidente cubano—, resumen en sus admirables hojas de servicio, todas las cualidades que distinguen a los héroes. Así traspasaron las fronteras nacionales para insertarse como paradigmas en la historia de luchas por una América unida, sueño todavía irrealizado de Bolívar y Martí».

Foto: Estudios Revolución

El Jefe de Estado denunció más adelante que el pasado 3 de enero, desconociendo abiertamente los límites del Derecho Internacional que hasta ese día garantizaban una mínima convivencia civilizada entre las naciones, «la actual administración norteamericana abrió la puerta a una era de barbarie, despojo y neofascismo, sin importar todo lo que ello pueda significar en más guerra, destrucción y muerte».

Recordó así mismo la amistad fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el Comandante Hugo Chávez Fríaz. «Por más de 25 años —expresó—, Cuba y Venezuela han compartido ideales y obras en favor de un mundo mejor posible, dispuestos a conquistar toda la justicia, por los caminos del socialismo, pero cada país con métodos propios y diferentes».

Al denunciar el incremento de las amenzas contra nuestra patria del actual emperador de la Casa Blanca y su infame secretario de Estado, Díaz-Canel explicó que estas «recuerdan las de casi todas las administraciones norteamericanas controladas por los llamados Halcones, partidarios de la guerra».

Foto: Estudios Revolución

Y —se preguntó— «¿sabrán los halcones actuales que nuestra estrategia de defensa, conocida como “Guerra de todo el pueblo”, nació en respuesta a las peores amenazas de otros halcones? ¿Conocerán cuánto invirtieron sus predecesores guerreristas en la “era post Castro”, después de fracasar en todos los intentos de destruir un liderazgo indestructible?»

En el homenaje a nuestros 32 héroes caídos este 3 de enero de 2026, Díaz-Canel subrayó que ellos «no solo defendieron la soberanía de Venezuela, al Presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. Defendieron el honor de Cuba y de Nuestra América. Fueron la espada y el escudo de nuestros pueblos frente al avance del fascismo. Y serán para siempre un símbolo, una prueba, de que no hay pueblo pequeño cuando su dignidad es tan firme».

Foto: Estudios Revolución

Recordando que fue aquí en La Habana, en 2014, durante la II Cumbre de CELAC, donde se proclamó a América Latina como Zona de Paz, «una conquista brutalmente lacerada por el zarpazo fascista en Venezuela», Díaz-Canel expresaría más adelante que «Cuba no amenaza ni desafía. Cuba es tierra de Paz».

Sin embargo —acotó— esa «vocación de paz no menoscaba en absoluto la disposición para el combate en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial. Si llegáramos a ser agredidos, pelearíamos con fiereza idéntica a la que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos, desde las guerras por la independencia en el Siglo XIX, la Sierra Maestra, la clandestinidad y África en el Siglo XX, hasta Caracas en este Siglo XXI».