Antorchas encendidas para Martí, en el centenario de Fidel
Nacionales

El presidente Díaz-Canel encabezó la marcha de las antorchas en la capital, al frente de una multitud de jóvenes y pueblo que inundó las calles desde la escalinata universitaria hasta la Fragua Martiana.
None

La generación del centenario de Fidel se “adueñó” de la escalinata, en la misma Universidad donde el joven rebelde se hizo revolucionario.

Como sucede desde hace más de siete décadas, la juventud de hoy, heredera de una obra profundamente martiana, fidelista y antiimperialista, iluminó las calles habaneras en homenaje a José Martí. A pocas horas de conmemorarse 173 años del natalicio del Héroe Nacional, la marcha de las antorchas continuó siendo un canto a la Patria y a su permanente defensa.

En la noche de este martes, al frente de la multitud que descendió desde la escalinata de la Universidad de La Habana, marchó al frente de los jóvenes y el pueblo -con su paso decidido y firme- el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Foto: Estudios Revolución

Junto a él, se encontraban los miembros del Buró Político, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central, junto a otros dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno, las organizaciones políticas y de masas.

Minutos antes de iniciar la caminata, se realizó el tradicional homenaje a Julio Antonio Mella, en el mausoleo que guarda sus cenizas. Se escuchó también, el simbólico pase de lista de los mártires de la Federación Estudiantil Universitaria.

Y entonces, la presidenta nacional de la FEU, Litza Elena González Desdín, habló a la multitud reunida a los pies de la histórica colina universitaria, recordando que «como en aquel año 1953 no se dejó morir al Maestro en su Centenario, hoy la juventud y el pueblo de Cuba no dejarán morir las ideas y el legado del invencible Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz».

Foto: Estudios Revolución

«Martí vive en la resistencia de los que no desisten jamás ante las dificultades, en los que no se arrodillan nunca frente al opresor, en los que defienden el valor de las ideas como fuerza insuperable. Y vive en nosotros, jóvenes que sabemos que el antiimperialismo es amor profundo a la libertad. Martí es llama, es brújula, es compromiso. Martí es bandera, es fusil de convicciones», aseveró la líder estudiantil.

En sus palabras, nacidas del compromiso con la salvaguardia de la nación, la máxima dirigente de la FEU anunció la convocatoria del Centro Fidel Castro Ruz, al primer Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, que se desarrollará en La Habana, del 10 al 13 de agosto del presente año, en el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución cubana.

Foto: Estudios Revolución

«Llamamos a los jóvenes que acompañan las causas justas del mundo, movimientos sociales, personalidades de la política, la cultura, la ciencia y otros profesionales, estudiosos de la vida y obra del Comandante en Jefe y a los amigos de la Revolución Cubana en todo el orbe, a sumarse a esta extraordinaria convocatoria», apuntó.

Y en sus breves, pero sentidas palabras, la dirigente estudiantil evocó los sucesos del pasado 3 de enero, cuando en la hora más oscura de la madrugada, los cubanos perdíamos físicamente a 32 de nuestros más bravos hijos, muchos de ellos jóvenes, quienes en cumplimiento de su deber cayeron bajo el bombardeo de los atacantes del gobierno norteamericano.

Foto: Estudios Revolución

«Somos una generación antiimperialista, que no se arrodilla, que no se vende, que no se calla», afirmó.

Y los invitó a todos a iluminar la escalinata: «Encendamos nuestras antorchas y marchemos con el orgullo de sabernos herederos de las más genuinas tradiciones de lucha. Que esta luz rebelde, martiana, fidelista, centenaria y antiimperialista, siga guiando la convicción invariable de que morir por la Patria es vivir».

Comenzó, así, el andar apretado de estudiantes y del pueblo capitalino, con una inmensa bandera de la estrella solitaria, guiando la marcha.

Foto: Estudios Revolución

Miles de muchachos y muchachas, caminaron por toda la calle San Lázaro, y giraron a la izquierda en la céntrica Infanta, mientras las consignas antiimperialistas se escuchaban en la fría noche de este 27 de enero.

Hasta la Fragua Martiana llegó el presidente Díaz-Canel; y allí, donde una vez el joven Martí sufrió los horrores del presidio, donde siglos atrás estuvieron ubicadas las aborrecibles canteras, fue colocada una ofrenda floral, con rosas blancas, en nombre de la juventud cubana.

Poco a poco se fueron apagando las antorchas, pero siguió encendida la luz, esa que se lleva en el pecho, que se arropa en las ideas, que se defiende en el pensamiento. Esa luz que es absolutamente martiana y eternamente fidelista.

Foto: Estudios Revolución