La filosofía del buen hacer (+Audio)
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- En este articulo: Recorrido de Trabajo
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, visitó en la mañana de este lunes la Empresa Militar Industrial “Granma” -ubicada en el municipio capitalino de Regla-, la cual se destaca por varias líneas productivas que buscan responder a demandas de la economía nacional.
¿Qué más puede hacerse? ¿Qué más emprender? Son esas de las preguntas más útiles que hoy, desde Cuba, pueden plantearse. Así es, porque las respuestas siempre estarían llevando en dirección contraria de la parálisis.
Tal filosofía marca el desempeño de lugares como la Empresa Militar Industrial “Granma” -ubicada en el municipio capitalino de Regla-, hasta donde llegó, en la mañana de este lunes, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
A pesar de los tiempos difíciles que corren, la entidad -dedicada a la fabricación, reparación, modernización y comercialización de medios navales, así como a otras producciones con destino a la economía nacional- no ha dejado de producir en más de un frente que impacta positivamente en Cuba.
Así pudo corroborarlo el dignatario, en una visita que también contó con la presencia del ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera; y del General de Cuerpo de Ejército y ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas; ambos, miembros del Buró Político.
En los primeros momentos del recorrido, los dirigentes pudieron escuchar en voz del director de la Empresa, Capitán de Flotilla Lázaro Raúl Hernández Gómez, cuánto hace el actor económico que cuenta con 19 unidades productivas, con 686 trabajadores, y que durante el 2025 cumplió con su plan de ventas.
La Empresa Militar Industrial “Granma” incursiona -y así lo explicó su director- en la fabricación de muelles flotantes; en la modernización de buques pesqueros; en programas de fabricación de útiles para el hogar; en producciones destinadas al transporte y a recursos hidráulicos; entre otras rutas de bienestar.
Una vez concluida la visita, el Capitán de Flotilla Lázaro Raúl Hernández Gómez conversó con el equipo de prensa de la Presidencia de la República, a cuyos integrantes explicó que la Empresa tiene como objeto social “el mantenimiento, el restablecimiento y la garantía de la disposición combativa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y de la Marina de Guerra”. El directivo añadió que las capacidades del lugar también son destinadas a satisfacer necesidades de la economía.
Al mencionar las “diferentes direcciones” en las cuales trabaja la Empresa, hizo referencia a la construcción de pipas de agua, de tanques de combustible, y a la reparación de motores eléctricos -desde cinco hasta 500 KW.
Sobre estos últimos, Lázaro Raúl Hernández quiso destacar “la reparación de los motores eléctricos de las locomotoras chinas, los cuales se reparaban en el exterior y hoy se reparan dentro de nuestra Empresa”.
Luego de mencionar la fabricación de menajes de cocina, el directivo informó que, a tenor con las necesidades del país, están enfrascados en hacer cocinas alternativas -tanto de carbón, como de aserrín, como de leña-, las cuales están siendo distribuidas a lo largo de la Isla.
Otras producciones, dijo, se hacen “en dependencia de las necesidades” que aparecen, en ámbitos como el del Turismo, dado que la Empresa cuenta con unidades especializadas en insumos para restaurantes, o en servicios como el de la refrigeración. Y en un frente tan importante como el de las embarcaciones también se labora: varias de ellas han podido rescatarse gracias a la Empresa, las cuales se encuentran hoy en pleno uso.
Ha sido tradición que la dirección del país visite las empresas militares industriales. La costumbre no es fortuita: esos espacios son, por excelencia, de investigación e innovación; y sustentan una filosofía de la resistencia inteligente cuyo valor se acrecienta, especialmente ahora, ante las demandas de una sociedad urgida del buen hacer.